Ayer en la radio escuché que el controlar el peso durante el embarazo y la lactancia materna exclusiva previene la obesidad infantil, y que no hay que "cebar" o sobrealimentar a los bebés para que estén gorditos, que no por eso quiere decir que estén sanos.
En parte, creo que la culpa es un poco de las famosas "ayudas de biberón" que recomiendan desde los primeros meses a los bebés por no poner el peso suficiente, o el que se supone que está establecido.
En este artículo de Armandilio, Montignac en su libro Prevenir y combatir la obesidad infantil indica: “la leche artificial ha traído consigo un aumento de la obesidad, la diabetes tipo 1, una sensibilidad mayor a infecciones virales, una mayor sensibilidad a alergias y, todavía no está probado, pero se están estudiando los riesgos hipotéticos serios en el desarrollo de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson”, comenta Montignac.
El problema de las leches artificiales es que “las hacen con proteínas de leche de vaca. El organismo humano no está preparado para digerirlas y éstas tienen unos efectos secundarios en el ser humano a largo plazo”.
1 comentarios:
Por suerte hay quien decide darle el pecho a sus hijos hasta que ellos decidan quitárselo. Es duro, los mios a los 10 meses ya no tenían ningún interés...
En fin.
Un abrazo y buen finde,
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